¿Por qué siempre vienen todos los problemas juntos?
Repasando los archivos del blog, he descubierto que a falta de dos semanas para comenzar la preparación del maratón de Valencia, también sufrí un bajón anímico acompañado de diversos infortunios y da la casualidad que faltando el mismo tiempo para empezar con el plan de Milán, la historia se vuelve a repetir.
Primero el cuerpo no daba para mas y decido darle descanso. A consecuencia de esto, las defensas bajan y pillo un resfriado de tres pares de narices. Para más inri, también he tenido problemas con el coche, aunque no tan graves como aquella vez.
Lo único que me consuela es que si en la anterior ocasión pude superar la situación, ahora también puedo. Solo hace falta un poco de paciencia y el calor de los seres más queridos.
