El entreno de hoy consistía en hacer 2 bloques de 8 cuestas de 30" y al llegar del trabajo he salido dispuesto a realizarlo en una subida que se encontraba a 3Km de casa, así aprovechaba esa distancia para calentar. Hoy no hacía tanto frío y lucía un sol brillante, pero el viento soplaba con fuerza y además era gélido.
Nada más empezar, cuando no llevaba ni un kilómetro, en una subida pronunciada, me ha dado un pinchazo encima de la rodilla que me ha hecho parar al no poder volver a apoyar el pie. He dado unos pasos caminando y el dolor ha desaparecido, así que he seguido trotando y he pensado que una vez caliente, ya no volvería a manifestarse. He finalizado el calentamiento sin más problemas y he estirado antes de iniciar las cuestas.
He iniciado la primera ascensión y la he podido completar normalmente. La recuperación me la he tomado con calma y he bajado muy despacio. Pero al girar para dar comienzo la segunda repetición he notado otra vez el pinchazo y he decidido dar por finalizado el entrenamiento porque no me quería arriesgar.
Como el viento soplaba duro y ya había sudado un poco, he intentado volver a casa al trote si el dolor me lo permitía para evitar también algún resfriado. Al principio iba muy despacio por miedo a que se repitiera otra vez el incidente, pero poco a poco he ido aumentando la velocidad y he visto que la pierna respondía sin quejarse. Entonces, en vez de seguir hacia casa, he improvisado un rodaje suave por caminos sin desniveles bruscos y he podido completar 11,5Km en 57'.
Lo mas curioso es que he probado el rodar rápido en algún momento y lo único que notaba era un cierto cosquilleo por la zona, pero sin llegar a ser dolor. Cuando he llegado a casa y se ha enfriado, tampoco me ha dolido al realizar las tares habituales, incluso al tacto no siento nada de molestia.
Por precaución me he dado un masaje con una crema para las articulaciones, pero pienso que puede ser una sobrecarga causada por los últimos días de entrenamiento y por el trabajo, que también influye.
